Dave Rowntree, pensando en el pasado, ha admitido que la rivalidad de con fue algo totalmente “insano”.

Ha dicho que, de hecho, era risible que ambas bandas fueran puestas en el mismo “saco”, o consideradas parte del mismo “movimiento”. También ha comentado que él no tenía ni idea, ni el resto de Blur, de que esta competitividad entre unos y otros fuese a atraer tanto la atención de los media.

“No podíamos ser más diferentes. Considerarnos parte de un movimiento era hilarante. Blur y Oasis fuimos puestos a la cabeza, lo cual no fue sano ni para ellos ni para nosotros”.

“Cada país desarrolla su historia nacional a través de la música y se convierte en un lugar abierto para que las personas conozcan cosas de la condición británica, usándonos a Oasis y a nosotros como metáfora. En Inglaterra, parece basarse en la lucha de clases. Nosotros fuimos considerados como clase media del sur, aunque en el caso de Graham esté muy alejado de la verdad, y Oasis norteños de clase obrera”, ha explicado Dave.

“Encontrábamos la cosa del Britpop muy limitada. Fuimos a ver a las novísimas bandas y pensamos: “no somos así”. “Con Oasis, hubo un poco de ligereza en la rivalidad desde un inicio, y no nos dimos cuenta de la seriedad con la que se iba a considerar”, ha añadido.

Es cierto que Oasis y Blur poco tenían que ver musicalmente – y que el Britpop era un auténtico cajón de sastre- pero fue la prensa musical británica la que lo hizo así. Crean “movimientos” que no existen. Sabida es la tirria de  a los Beatles, a los que consideraba blandos y un poco tontos. El irlandés siempre ha dicho que en UK estaban los grupos de beat y los de R&B, comandados por los Stones. Su grupo,  Them, formaba parte de los segundos. En Estados Unidos se igualaban aun más las cosas, y no dejaban de ser todos “British Invasion”, sin más. Pero según Morrison, en Inglaterra la cosas estaban muy claras, o eras de unos o eras de otros. A pesar de las fantasías comerciales de los semanarios musicales.

No sé si por frivolidad, amarillismo, o simple tontería, Blur y Oasis protagonizaron uno de los duelos más patéticos, absurdos y cenutrios de la historia del pop en las islas. Muy lejos de la rivalidad elegante y bastante sana de Beatles y Stones en los 60, que dio lugar a colaboraciones y todo tipo de guiños entre ellos. Y a canciones muy superiores a los repertorios de Damon AlbarnGraham Coxon o los hermanos Gallagher.

Blur van a actuar en el concierto de clausura de las olimpiadas el 12 de agosto, con los Specials y New Order.