EL BAJISTA DE MUSE Y SU INFIERNO ALCOHÓLICO SUPERADO

Ayer informábamos en PYD de que el productor de música electrónica Skrillex ha sido una inspiración determinante para el nuevo disco de Muse. Hoy se ha sabido que dos de las canciones de “The 2nd Law” (‘Save Me‘ y ‘Liquid State‘) se han basado en los problemas de Chris Wolstenholme con el alcohol.

El bajista ha sido claro, ha dicho que “tenía que dejarlo o morir”.

“Beber a todas horas todos los días es verdaderamente malo. Cuando llegas a ese punto, comprendes que no puedes funcionar sin ello. Te levantas por la mañana temblando, y la primera cosa que haces es ir a la nevera y coger una botella de vino. Así de malo es. Increíblemente insano. Un desastre”, ha comentado Wolstenholme.

Por supuesto además de al daño físico, se ha referido al factor psicológico: “Tienes ansiedad las 24 horas del día, sientes que tu jodida vida va a acabar, tienes mucho miedo pero no sabes de qué”.

Wolstenholme conocía de primera mano los efectos devastadores del alcohol sobre personas conocidas, y tuvo la suficiente claridad mental para darse cuenta de que había tocado fondo. Y la suficiente fuerza para dejarlo.

“Había solo dos maneras de proceder: morir en pocos días o parar. Lo mismo le ocurrió a mi padre, murió a los 40 años. Yo acababa de cumplir 30 y tuve la seguridad de que pasaría lo mismo conmigo, que podría estar muerto en diez años. Diez años no es mucho tiempo”.

Wolstenholme logró vencer su adicción después de varias sesiones con un terapeuta, y escribió y cantó la dos canciones del nuevo álbum de , ‘Save Me‘ y ‘Liquid State, sobre su batalla con el alcohol.

Acerca de las canciones ha dicho lo siguiente:

“Ambas letras fueron escritas en el momento en que dejé de beber. ‘Liquid State‘ habla de la persona que llegas a ser cuando estás intoxicado, y de la lucha que se desata dentro de tí y te rompe. ‘Save Me ‘ es sobre tu familia, esposa e hijos y sobre que, a pesar de toda la basura que les he hecho pasar, al final te das cuenta de que siempre están ahí y son los que te apoyan “.

“¡Oh, demonio alcohol”, que diría Ray Davies