UN AÑO SIN AMY WINEHOUSE

Tan solo 2 elepés en vida y Amy pasó a la leyenda. Una leyenda pequeña, frágil, como era ella. Una leyenda basada en el “retro”, en una recuperación brillante, conseguida, del soul, del R&B, de los peinados de las Ronettes. Un remake- remodel  que triunfó entre la gente más joven y los conocedores del género. Y eso es un gran mérito.

Se veía venir, tenía que ocurrir y ocurrió. De algún modo la suerte de Amy estaba echada meses, años, antes de su desaparición. Sus continuas recaídas no auguraban nada bueno. Finalmente una intoxicación alcohólica (probablemente precedida de un delirium tremens en toda regla) puso punto y final a su breve pero intensa trayectoria.

A lo largo de estos 12 meses ha sido noticia. Un disco póstumo, bastante razonable, de material inédito. Una biografía, oportunista, escrita por su padre. Y la tonta sensación de la pérdida de una gran cantante que podía haber dado mucho más de sí. En el fondo es como si tan solo nos hubiera dejado unos apuntes de lo que podía haber llegado a ser. Al final, se fue a descansar al Club de los 27.

Estos días, lógicamente, Amy ha generado muchas noticias. Se le está recordando mucho. Sobre todo en su Candem Town londinense, donde muchos establecimientos y pubs están decorados con todo tipo de motivos de la cantante. Amy allí era una vecina más, “la chica de la puerta de al lado”. Echaba una mano a quién podía. Se metía tras la barra de los pubs para tirar una cervezas, sin que se le cayeran los anillos, ante el asombro de posibles visitantes que al verla la reconocían en el acto.

También el metro de Candem ha recordado a la cantante con un poster. Una pintura de la cantante, hecha por Johann Andersson dos semanas después de su muerte. Camden Town también prepara una escultura de bronce dedicada a Amy, que presidirá el recinto musical Roundhouse.

El padre de Amy, Mitch, se ha empeñado en mantener vivo el recuerdo de Amy con un holograma (sic) para conciertos en directo. Hacia eso vamos, hacia los artistas “translúcidos”. Monstruoso. En el último festival de Coachella se presentó el holograma de . Ahora, parece que es lo que procede para cualquier finado de renombre.

También George Michael, ya recuperado de sus graves problemas de salud, ha declarado que tenía una canción compuesta para Amy. A George le hubiera gustado poderla cantar a dúo con ella, pero poco después sobrevino el desenlace fatal.

La cantante británica dejó grabado más material, que podría ver la luz en un futuro no muy lejano. Son sobre todo versiones de clásicos del soul, el blues y el jazz. Se habla de que podrían aparecer dos elepés más de Amy.

Amy será recordada, como muestran los casi dos millones de discos vendidos en UK tras su fallecimiento. El próximo 11 de octubre, se celebrará en Nueva York la primera edición de los premios anuales Amy Winehouse, en la que se rendirá homenaje a Remy y Tony Bennett.