Un año sin David Bowie, o, mejor dicho, todo un año con David Bowie porque nunca ha estado tan presente como en los últimos doce meses, ni siquiera en el mejor de sus momentos artísticos o de mayor popularidad. A muchos se nos sigue atragantando aquel lunes 10 de enero de 2016, esa noticia tan temprana, madrugadora, como una cuchillada a traición, para añadir un poco más de frío al mes de enero del año que pesadamente empezaba. Arriba los más de 9 minutos de su críptico, desasosegante y lleno de significados “Blackstar”, la canción que tituló su último álbum.