_89188509_89188508Hace un año, no hubo lágrimas , al final.  Robert Plant y Jimmy Page ganaron el juicio que los acusaba de plagiar parte de su emblemático .

El jurado entregó su veredicto este jueves, indicando que el famoso riff del clásico del rock no fue copiado del tema Taurus, creado por la banda Spirit en 1968, tres años antes que el tema compuesto por Page.
La demanda fue presentada hace un par de años por representantes del fallecido miembro de Spirit, el gran  Randy ‘California' Wolfe, quien siempre manifestó dudas acerca de los derechos de autor de ese trozo de la canción. De hecho, fue esa una de las dudas que manifestó la defensa de , quienes apelaron a que la demanda debió realizarse en los 70, o previo a la muerte de Randy ‘California' ocurrida en 1997.

WASHINGTON, DC - DECEMBER 1: (L-R) Jimmy Page, Robert Plant, and John Paul Jones of Led Zepplin arrive for a dinner for Kennedy honorees hosted by U.S. Secretary of State Hillary Rodham Clinton at the U.S. Department of State on December 1, 2012 in Washington, DC. The 2012 honorees are Buddy Guy, actor Dustin Hoffman, late-night host David Letterman, dancer Natalia Makarova, and members of the British rock band Led Zeppelin Robert Plant, Jimmy Page, and John Paul Jones. (Photo by Ron Sachs - Pool/Getty Images)

Page (creador del tema) y Plant (letrista), negaron en reiteradas ocasiones haber escuchado el tema de Spirit y menos encontrarse con ellos en algunos recitales, algo que afirmaba la demanda.

Finalmente, el fallo a favor de  sí indica que ambos artistas oyeron el tema en cuestión, pero el jurado estimó que “no había similitud sustancial en los elementos extrínsecos de Taurus y Stairway to Heaven”.

Tras el veredicto, los músicos difundieron un comunicado agradeciendo la resolución del jurado por pronunciarse “a favor nuestro, poniendo fin a preguntas sobre los orígenes de Stairway to Heaven y confirmar lo que hemos sabido durante 45 años”, declaró el escrito. “Apreciamos el apoyo de nuestros fans y esperamos dejar este asunto legal atrás”, agregó el mensaje.

El juicio ponía en juego no solo los millones-más de treinta-  que debían cancelarse por derechos de autor, sino que además era considerado una reescritura de la historia musical respecto a uno de los más famosos himnos del rock.