Es posible que fuera decisivo para cambiar toda mi estrategia mental sobre , porque el primer álbum y toda su estrategia mediática ni me gustó y me pareció absolutamente exagerada. Sobre todo cuando empezaron a decir que podían ser más grandes que los propios Rolling Stones.

Entonces llegó aquella entrevista con el mísmisimo Jagger, que trataba de vender su album de “no éxitos” de su carrera en solitario. Y salió el tema de Arctic Monkeys.

Ante mi sorpresa, Jagger empezó a decir que el cantante de aquel grupo le parecía que tenía aura, que le recordaba mucho a él cuando empezaban los Rolling Stones.

Bueno, si te lo dice alguien no haces mucho caso. Sigues con tu opinión, pero si te lo dice Mick Jagger y sobre alguien de su profesión, empiezas a tomartelo de otra manera.

Así que quise conocer a y fue durante el “interregno” de “Last Shadow Puppets”. No sé si me pareció el tio más “cool” de la música, como le había nombrado NME, pero me pareció un chico simpático, modesto, con un angel especial y con una inteligencia natural muy superior a lo que supuestamente estamos acostumbrados.

Luego, llegó el tercer álbum de los Monkeys, el magnífico “Humbug”. Y dije que el grupo había crecido una barbaridad. Sólo por el gesto de grabar en América, estudiar el rock de la costa californiana y grabar con un maravilloso guitarrista como es Joss Homme, empecé a sospechar que todo eran giros de la maravillosa cabeza amueblada de Alex.

Era poco más de la una y media de la tarde, cuando sin decirle nada, Alex se ha venido hacia mí y me ha saludado cariñosamente, como si me conociera de toda la vida. Estabamos en la Radio, en la Ser.

[ad#adsense-250×250]Amén de felicitarme por el tipo de traje, “very english”, dijo, me empezó a preguntar por el lugar donde iban a actuar esta noche, en la Plaza de Vistalegre.

– Pues, Alex, es como el Roundhouse de Londres. Bueno, es en realidad una plaza de toros.
-¿Una plaza de toros?. Que curioso. Pero el sonido podrá estar bien, ¿no?.

– Bueno, ya sabes que los lugares circulares son los más difíciles de sonorizar, pero no creo que haya problemas.
– Es importante Madrid para nosotros. Estamos al final de la gira, que acaba en Valencia y queremos acabar bien la gira, en un tono alto.

– ¿Estais cansados?.
– No, la verdad. Ayer tuvimos nuestro día de descanso. Fue aquí, en Madrid. Salimos a algunos bares, pero todo fue muy tranquilo. Traté de encomntrar una tiendas de , pero no las encontré.

– Pues, aquí mismo, a unas calles de aquí , hay joyas absolutas. ¿Te interesan los discos de vinilo?
– Bastante. Sobre todo, los grupos de guitarras de los años sesenta americanos. Como los Moby Grape, Quicksilver Messanger, etc.

– ¿Vais a grabar otra vez en América, con Joss?.
– No lo sabemos todavía. Espero empezar a grabar allá por el mes de abril o quizá más tarde. Otro álbum de los Monkeys, naturalmente. Por esas fechas, Joss nos ha dicho que estará grabando otro álbum con Them Crooked Vultures.

– Disteis un magnífico paso con “Humbug”. Me parece lo mejor que habeis hecho.
– Pues, fíjate, hemos perdido muchos seguidores, porque no les gusta el estilo del último álbum. Pero supongo que hemos ganado nuevos adictos – se ríe-, como tú.

– Es lógico, Alex. Cuando un grupo crece y empieza a sonar bien y con grandes ideas, deja de ser indie y, entonces, a los indies les deja de interesar. Ley de vida. Sabes un cosa. Es algo que no debería de contartelo, pero lo voy a hacer. Una vez Mick Jagger me dijo que le recordabas mucho a cuando él empezaba en los Rolling Stones.
– Bueno, se lo dijistes tú.

-No, no dijo que le recordabas a él. Jagger tiene la teoría de que hay gente con aura, como ese aro que los santos llevan en los cuadros religiosos. Y Jagger dice que tu llevar uno invisible detrás de tu cabeza, tu aura.

Alex se queda pensando, con la sonrisa abierta y dice:

– Pues, me has dejado… muerto. No sé lo que decir. ¿De verdad que te lo dijo?. No está bien decirlo, porque ahora no es algo muy “cool” decirlo, pero Exile on main street' me lo habré oido mil veces. Es así.

– ¿Que tal te llevas con los del grupo?.
– No, no pasa nada . Ya sé lo que dice, pero somos amigos. Sobre todo. Además, cada vez nos lo pasamos mejor subidos en un escenario. Y eso une mucho.

Alex me dice que ha perdido unos dos o tres kilos en la gira. La verdad es que no puede estar más delgado.

-Y, de chicas, ¿que?
– De chicas , nada.

Y baja la cabeza. En enero, cumplió 24 años, pero la verdad es que parece que tiene menos. “Como mucho tendrá 20 años”, me dice una chica que pasa por nuestro lado y quiere pedirle un autógrafo.

Abajo, ‘Cornerstone', en directo.
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