LA ELECCION DE ESTA SEMANA ES “ACHTUNG BABY“. BOWIE HA VUELTO A PONER DE MODA LA EPICA DE BERLIN, DE LOS ESTUDIOS DE HANSA, DONDE EN BUENA PARTE SE GRABO EL ALBUM , EL MEJOR DISCO DE

La primera pregunta que le hice a Bono tras la publicación de “Achtung Baby” fue de por qué se habían ido a grabar a Berlín, a los famosos estudios Hansa, donde Bowie paseaba  el muro mientras grababa “Heroes”.

No tuvo una respuesta concreta. Me dijo que quizá la causa primordial era comprobar la unificación de Alemania, tan sólo meses de la unificación. El mundo del este y el oeste ahora unidos. Dijo algo de Brian Eno, que quizá les había influido…

En fin, creo que la idea fue totalmente de Eno. Pero los que le hizo el eterno maníaco sexual fue hacerles trabajar como judíos en aquel destartalado sala 2 de los Hansa Studios, la misma que los nazis habían utilizado como dance-hall.

Luego, Eno les dejó tirados, porque les inculcó la idea de que no habían funcionado sus “estategias oblicuas”. Pero lo que hizo es lo que siempre le gusta hacer. Escaparse y no tragarse minuto a minuto todas las largas sesiones. Así ofrece su punto de vista al final, como un gurú.

Para trabajar estaba el pobre Daniel Lanois y, sobre todo, el comedido Flood, como ingeniero, que lo tragaba todo. Llegaron el 3 de octubre de 1990. Se fueron antes de la navidad y todavía tuvieron fuerzas para pasar más frío en la sesiones de enero de 1991.

No se podían poner de acuerdo estilísticamente. Imposible. Larry y Adam querían la tradicional base del rock, tipo Cream, Jimi Hendrix.

En cambio, The Edge estaba en su punto de rock alemán y más, llegaba hasta Nine Inch Nails y los siempre estimables suizos Young Gods -que a mí me gustaban mucho- y, sin embargo, Daniel y Bono se iban a pasajes y ritmo de acordes, a la progresión ordenada de acordes como en ‘One'.

De todas aquellas largas sesiones, sólo se pudo salvar ‘One'. Era algo excepcional, porque quizá sea la canción más clásica en la historia del grupo irlandés.

El grupo pasó frío, tensiones discrepancias y un horrible final, porque les robaron parte de las cintas grabadas en Hansa, justo  en aquel destartalado y horrible hotel  del viejo Berlín del Este en que habían acampado.

Alguien puso cordura. Probablemente, el propio manager del grupo y se decidió reanudar la sesiones en casa, en Dublín. Alquilaron una casa enorme en el suburbio de Dalkey y se hicieron prácticamente un estudio de grabación. La inteligencia fue de Mc Guinness, ya que se podía llegar andando del estudio a las casas de The Edge y Bono. Grababan como en el propio hogar.

Muchos de los temas de “Achtung Baby provienen de  largas “jam sessions”, al estilo de los Rolling Stones. Larry tuvo que acostumbrarse a tocar encima de “loops” de batería y de percusión. The Edge compuso maravillas como ‘Even better than the real thing' -mi canción favorita- y ‘Mysterious ways', con todo tipo de técnicas nuevas, entre los pedales y los “samplings”. Un sonido absolutamente innovador.

También como eran ‘The Fly' y ‘Zoo Station', metidas entre el rock progresivo- tecno alemán, con la doble personalidad de Bono y la incursión de su papel de Mefisto, la inclinación al Fausto de Goethe.

Bono llegó a decir que “Achtung Baby” era precisamente la razón por la que U2 seguían en los más alto de la cúpula del rock.

Indudablemente, el álbum no reproduce el renacimiento de la vieja Europa. Pero era una esperanza, con la reunificación, el euro.

Sobre todo,  tenía un perfume maravilloso de originalidad e imaginación. Era un cocktail único entre la decadencia, la oscuridad y la sexualidad del Berlín de los años treinta y ese caótico, renacido y valiente Berlín de los noventa.

Un símbolo de “Achtung Baby” es que los Trabant, los famosos Seat 600 de los alemanes orientales, todavía se alquilan, con los que  se realizan caravanas maravillosas. Precisamente se alquilan, no muy lejos del Charlie Point y muy cerca de los Hansa Estudios, donde David Bowie ha vuelto a resucitar el mito de Berlín. Donde U2 también se encontraron la vía láctea de su imaginación.