ALBUMES HISTORICOS DE PYD: THE DOORS (1967)

the-doors-first-album

Portada del primer album de los Doors, publicado el 4 de enero de 1967, con esta maravillosa foto de Guy Webster y el diseño de las letras del nombre del gran Williams S. Harvey, que ya había hecho el logo del grupo Love y,por supuesto, el logo de Elektra records.

La muerte de Ray Manzarek, francamente, me llegó al alma. No es un dicho. Es verdad. Para la preparación de un programa especial de radio en memoria de Manzarek no tuve más remedio que detenerme en ‘Break on through‘, ‘Soul Kitchen' y, por supuesto, ‘Light my fire'.

Esa escucha me volvió a atrapar. Justo como me atrapó en la primavera de 1967, cuando mi padre me compró el disco inglés en Londres. Yo ya conocía el album, porque Angel Alvarez, en su Caravana ya había sido un ardiente seguidor de este nuevo grupo del sello Elektra.

De Angel supe muchos años más tarde que siempre ponía a todos los artistas de Elektra Records, porque le daban todos los discos de promoción que salían del sello. En Elektra conocía a una persona.

Cuando escuché el primer disco de los Doors (“The Doors“) me quedé muy sorprendido. Bueno, esa no es la palabra. Simplemente, embrujado. Todavía no había escuchado el Sgt. Peppers y en esos días estaba embelesado con los Cream y Jimi Hendrix, pero los Doors no tenían nada que ver con nada.

Siempre me gustaba más el sonido de guitarras, pero los Doors estaban dominados por esa magia del organo Vox de Manzarek. Pero la batería sonaba diferente. ¿Era un batería de jazz?. Y, luego, la voz, apabullante, misteriosa , con un encanto gótico del cantante que se llamaba Jim Morrison.

El album empieza con algo algo que censuraron cuando Jim cantó lo de “she gets high”. Pero lo que no podía entender era la novedad del sonido. John Densmore tocaba como si fuera una bossa-nova, pero los riffs  de Manzarek me recordaban a alguna canción de Ray Charles. Me quedé perplejo. Sonaba muy diferente a todo los que había oído en mi vida.

La siguiente canción ‘Soul Kitchen', simplemente, me  resultaba revolucionaria. Luego, me enteré que era como un tema de James Brown, pero con la melodía de Morrison, no se parece a nada, absolutamente a nada. El ritmo es Brown. Nada más. El nombre viene de un restaurante en Venice que conocí en Venice, Los Angeles, en los setenta, que en realidad se llamaba Olivia. Pero ahora no existe.

‘The Crystal Ship' es la melodía romántica, como si fuera un “crooner” del siglo XXI más impresionante que le oído a un cantante de rock. Luego, me enteré que conocía todos los discos de Sinatra, que le volvía loco y cuando le pusieron el micro Telefunken U47, el mismo que utilizaba Sinatra en Capitol, se sintió por vez primera como un cantante profesional.

“Twenty Century Fox” tenía una fuerza impresionante. El riff de Krieger era de una canción de la banda de Paul Butterlfield, que también estaba en Elektra. Jim se la dedicó a su novia Pamela. Era especial.

Manzarek les metió a todos la idea de la música de Kurt Weill y los libretos de Bertold Brecht . Ya no sólo La opera de los tres peniques. También Alabama Song  de Mahogany, porque a Jim le recordaba a una canción de borrachos . Por lo menos así la cantaba y obligaba a los demás a seguir ese ritmo.

Jim Morrison como Tino Casal -estoy acostumbrado a eso- se imaginaba ya las melodías -casi todas eran suyas- y las cantaba con letras, sus poemas, sus referencias. El problema es que había que traducirlas, en ritmo y con los acordes interesantes.

Morrison como Tino no sabían tocar ni un sólo instrumento, pero componían una melodías increíbles, diferentes. En el “argot” profesional eso se llama silbadores. Pero que me den muchos silbadores como esos.

Bueno. ‘Light my fire'. Tal como entendió en acordes y todos lo demás, era una canción hippie, folk, muy del flower power, muy diferente del blues que le  gustaba a Robby Krieger, que fue quien la compuso. Pero Jim Morrison siempre tuvo el excelente criterio de que los cuatro firmaran todas las canciones que grababan. Un sensacional detalle.

Morrison le puso una letra y le cambió el ritmo. Mientras los Beatles , através de John Lennon , estaban diciendole al mundo “All you need is love” , Morrison les dijo a todas y a todos:”Venga, nena enciende mi pasión”. Era amor también, pero digamos que de otra manera. Por los acordes, por como la canta Jim es una absoluta obra maestra , entre mis diez primeras canciones de toda la historia de la música.

Creo que ‘The End' me pareció una obra maestra cuando la metió Coppola en Apocalypse Now, en busca del corazón de las tinieblas, en el corazón del coronel Kurtz. Jim la convirtió en una canción edípica, como en Edipo Rey. Eran excesivos los once minutos, pero yo ya estaba acostumbrado, porque en el fabuloso “Aftermath” de los Rolling Stones, ya estaba ‘Going Home', con otros once minutos de duración . No era la primera Vez. ‘The End' sigue siendo sórdida, increíble, como si  te estuvieran adelantando tu final.

Todavía me quedé más sorprendido cuando supe que Jim Morrison intentó dos veces cantar la canción y no pudo durante los diez días . Ya se metía ácido, incluso en la grabación del primer album. Los Doors sólo invirtieron diez días  en el Sunset Sound de Hollywood para grabar la obra maestra.

Sin embargo, las mezclas maravillosas de Bruce Botnick tardaron dos semanas, aunque sólo se grabó en cuatro pistas y siempre en directo. Botnick dijo que en realidadera un disco en directo, pero en el estudio. Los Doors lo habían ido ensayando durante noches y noches en los clubs del Sunset. Primero en el London Fog y, luego, en  el Whisky a Go Go.

El disco costó sólo diez mil dólares y lleva vendidos 16 millones de discos en el mundo. Y la cuenta sigue. El año pasado se vendieron más  de medio millón de ejemplares. es increíble. Suena todavía increíble, con esa viveza del directo y su fuerza. Maravilloso, maravilloso.

Abajo, ‘Light My Fire'.


1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, promedio: 4,83 sobre 5)
Cargando…

Julian Ruiz, periodista, ingeniero musical y productor de discos. Como productor, ha realizado hasta la fecha 109 discos y ha conseguido 14 números uno.
2 Comentarios a este post.

Deja tu comentario

*

*

  • Isaac
    23 Mayo 2013 at 19:41 - Reply

    The Doors siempre me han parecido una de las bandas más apasionantes de la historia del rock. Hubo grupos mejores, ahí están los Beatles, los Stones, Led Zeppelin o los Beach Boys. Pero lo que dice Julián es totalmente cierto… sonaban diferentes a todo el mundo. No se parecían a nadie. Eso es mucho… muchísimo. Aúnque hay mucho sordo por ahí suelto. Recuerdo que una vez, consultando una lista de Pitchfork con las 200 mejores canciones de los 60, casi me caigo de la silla cuando ví que no había ni un solo tema de los Doors. Menuda panda de cretinos.

  • RECOMENDACION DE LA SEMANA

    ALBUM DE LA SEMANA

    Todas las noticias en tu email
    Suscríbete a nuestro feed y recibe todas las noticias cómodamente en tu email.