Agnetha Faltskog Wallpaper 36En octubre de 1982, la televisión holandesa presentaba un especial con la historia de . Tanto Benny, como Bjorn y sus ex-esposas Agnetha y Frida negaron que el grupo estuviera totalmente roto: Abba iba a continuar por muchos años. Era una solemne mentira.

El 5 de noviembre la compañía Epic Records, subsidiaria de Sony, dio una de las más impresionantes fiestas a las que he asistido en mi vida. En el Belfry Club de Londres les daban 23 álbumes de oro, los mismos temas que contenían el álbum ‘The singles’, que lleva hasta la fecha más de cien millones de discos vendidos.

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Con resaca, pero con buena cara, al día siguiente Agnetha y Benny , es decir, la pareja que no había sido marido y mujer, fueron entrevistados en un ‘show’ televisivo titulado ‘Saturday superstore’. Eso era como dar pábulo a los rumores de intercambio de parejas. Se rumoreaba que tenían un ‘afaire’ en secreto. Nada hablaron de separaciones, problemas o inquietudes en Abba. Pero, al final, cantaron improvisadamente, ‘Thank you for the music’, como si fuera una despedida formal con la audiencia.

Unos pocos días después, el 11 de noviembre, estaban en Alemania, a pesar de que el miedo a volar de Agnetha empezaba a ser insoportable. En el programa ‘Thommy’s pop show’ no dijeron ni una sóla palabra de que iban a dejar de ser un grupo, a pesar de la enorme discusión por motivos fiscales en un hotel de Francfort que habían tenido la noche anterior.

Gracias por la música

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De vuelta a casa, a Estocolmo, el día 19 volvieron a aparecer en televisión, en el programa ‘The enterteneiment machine’. Los cuatro estuvieron exquisitamente simpáticos, relajados. Al final, hicieron otra vez ‘Thank you for the music’ que, esta vez sí, tuvo que sonar a despedida en sus cabezas.

Menos de un mes después, el el 11 de diciembre de 1982, Abba apareció por última vez como grupo. Fue en el programa ‘The late breakfast show’. Nadie sabía que iba ser su última intervención como grupo. Cantaron , curiosamente, ‘I have a dream’, como recordando el ‘The dream is over’ de John Lennon sobre el fín de los Beatles. Los cuatro sabían que iba a ser la última vez que iban a cantar juntos.

Abba , a través de notas de prensa individuales, informaron de que se iban a dar un descanso. Alegaban que Benny y Bjorn estarían muy ocupados escribiendo un musical con el letrista Tim Rice (‘Jesucristo Superstar’, ‘Evita’) llamado ‘Chess’. Mientras, Frida y Agnetha ya estaban grabando sus álbumes en solitario. Durante otros cuatro años, Abba negaron que se tratara de una disolución. Siempre cabía que la posibilidad de que volvieran juntos.

Pero la verdad era muy distinta. La verdad, por ejemplo, era que Agnetha odiaba profundamente a su ex-marido Bjorn y a su compañero Benny. Con Frida se llevaba medio bien. Pero ninguno de los cuatro quería volver a Abba y su infierno final. La verdad es que los cuatro últimos años del grupo habían sido desastrosos musicalmente. Era como si se les hubiera evaporado la magia. El último álbum decente fue el sexto, titulado ‘Voulez-vous’. Los dos siguientes, es decir, ‘Super trouper’ y el triste ‘The visitors’, eran como una huida hacia adelante . Como la que había protagonizado Agnetha en el punto crítico del fin del grupo. ¿’Cherchez la femme’?. Inevitablemente.

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El primer adulterio

En el verano de 1978, Bjorn estaba rematadamente enamorado de Lena Kallersjo , una especie de relaciones públicas de una casa de discos. Agnetha dice que un buen día pilló en la cama a su marido con la chica. Bjorn quiso reconducir la situación y Agnetha se prestó a una serie de tratamientos terapéuticos con el doctor Hakan Lonnbak. Lo que ocurrió fue que Agnetha se enamoró de su psiquiatra y no quiso ver a Bjorn. Fue el inicio del fínal de Abba. La malas lenguas decían que las dos parejas se convirtieron en ‘swingers’, pero nadie puede probar eso a día de hoy.

Lo cierto es que ‘Voulez-vous’, el último intento por salvar al grupo se iba retrasando y retrasando por culpa de la situación entre la pareja. Benny también dudaba que las canciones que hacía Bjorn fueran las de antes por culpa de ‘su problema’. Decidieron tomarse unas largas vacaciones de tres meses. Aunque Bjorn aparecía en todos los periódicos amarillos de Suecia como un ‘playboy’ irrefrenable. Incluso aseguraron que había tenido una loca aventura con Liz, la cantante de Boney M.

Es posible que a Benny le afectaran esa vida disoluta, repleta de amantes y aventuras de su amigo y compañero Bjorn. No muchos meses después, Benny se enamoró como un tonto de la presentadora de televisión y reportera de deportes Mona Norklit. Como le ocurrió a Agnetha, Frida trató de ser condescendiente los primeros meses, pero acabó odiando la situación. Naturalmente, se refugió en su compañera Agnetha, que había pasado por el trance semejante. Entonces ya no hubo nadie que parara el final de Abba.

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El final del cuento de hadas sueco

El cuentos de hadas sueco había terminado. Nadie se perdonó todo lo que ocurrió a continuación. Benny y Bjorn siguieron bromeando: “¿Qué podríamos hacer nosotros sin nuestras mujeres?”. Mientras tanto, su mánager los engañaba a ellos. No tuvieron más remedio que vender sus acciones en Polar Music. A excepción de una pequeña aparición en la televisión sueca en 1986, las dos ex-parejas no volvieron a verse hasta 4 de julio del 2008, en el espectacular estreno de la película ‘Mamma mia’ en Estocolmo.

Hace unos años les ofrecieron más de 100 millones de dólares para una reunión. Benny y Bjorn dijeron que eso sería imposible. Agnetha jamás lo aceptaría. Pero, curiosamente, el pasado mes de abril, durante la entrevistas con motivo de su último álbum, llamado simplemente ‘A’, la más reclusiva y tímida de los cuatro Abba dijo que “Si ellos me lo piden, yo diré que sí”.

Pero puede que Agnetha sólo quisiera pedir perdón, porque durante el estreno de ‘Mamma Mia’ se negó en rotundo en fotografiarse con su ex-marido, con sus compañeros. Sólo se hizo fotos con Meryl Streep y con Frida, algo más distante. Por cierto, Agnetha confesó que el papel iba a ser para Nicole Kidman, pero la Streep se postuló expresamente en una carta: quería el papel al precio que costara.

Los últimos 25 años de Agnetha ha sido terribles. Lleva 20 años sin tomar un avión. También se sabe que aterroriza a sus ‘fans’ si tratan de acercarse. Tras dejar al psiquiatra, Agnetha tuvo un romance con el detective Thor Bjorn, que fue el que llevó el feo asunto del intento de secuestro de sus hijos. En 1990, se volvió a casar con un hombre de negocios llamado Tomas Sonnefeld. El matrimonio sólo duró tres años. Luego, se mezcló con una nueva tragedia cuando su madre Brigit se suicidó, saltando desde un sexto piso. Se dio otra versión oficial: que la madre había muerto en un accidente. Agnetha jamás consistió que se develara el secreto.

Su último romance es un tal Bertil Nordstorm , al que conoce de los últimos 20 años. Pero Agnetha sigue siendo imprevisible, tímida, inestable, caprichosa y absolutamente impredecible.

La princesa Frida

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Frida vive en la actualidad en Zermatt, en Suiza , con su novio, el inglés Henry Smith, quinto vizconde de Hambleden. No piensa casarse y se dedica a “la cría de pichones”. Hay que recordar que antes que con Benny, Frida se había casado a los 17 años con un músico llamado Ragnar Friedkson, con el que tuvo dos hijos. Una vez divorciada de Benny, se fue a vivir a Londres y en 1992, tras años de romance, se casó con el principe Henriette Reuss, emparentado con la Familia Real sueca y con el rey Gustavo. Pero el principe murió 1999. Poco después aparecía su “ultimo noble” en su vida.

Frida es simpática, cercana, atractiva, le gusta el lujo y la alta sociedad. Desprecia, de alguna manera, a sus plebeyos ex-compañeros. Frida tiene en la actualidad 67 años, cuatro más que su vieja amiga Agnetha. El nombre de ABBA se formó por la A de Agnetha, la B de Bjorn, la B de Benny y la A de Anni-Frida, pero en realidad, toda la historia del grupo gira sobre estas dos mujeres suecas, con una poderosa fuerza de atracción sexual en los escenarios. Dos mágicas voces que empastaban maravillosamente, casi milagrosamente y que han sido capaces de vender 400 millones de discos hasta la fecha. Y las cifras siguen rompiendo como las mareas en el mar del Norte.

ABBA