Africa Express de Damon Albarn ha sido acusado de trato injusto por músicos occidentales que viajan a países africanos para colaborar con músicos de allí.

Fundado en 2006, el objetivo del grupo es reunir a músicos de toda clase de géneros y países para que colaboren en proyectos musicales. Hasta la fecha se han lanzado al mercado cuatro álbumes de Africa Express. Una serie de artistas han viajado a Africa en varias ocasiones con el grupo para trabajar con músicos nativos.

El problema se originó la semana pasada cuando tuvo lugar el último viaje de músicos occidentales a Sudáfrica. El trabajo concluyó con una presentación en el Club de Tenis de Johannesburgo el 2 de febrero y contó con la participación de artistas como Nick Zinner, Spoek Mathambo, Gruff Rhys, Zolani Mahola, Remi Kabaka, Ghetts y Nabihah Iqbal, entre otros.

petite noir

También estuvo presente Petite Noir, quién publicó en Facebook una foto del contrato que le enviaron después. Un post que más tarde eliminó:

“La colonización del siglo XXI está viva”.

“Este es el contrato que se le dio a todos los artistas DESPUÉS de que la música de todos terminara. Teníamos artistas de todo el mundo y Sudáfrica vino y colaboró, en su mayoría eran artistas africanos. Los blancos encabezaban el proyecto”.

Continuó diciendo que algunos músicos hicieron “aproximadamente seis temas”, pero que cuando se concluyó la grabación “fuimos tratados de repente como si no fuéramos nada”.

El contrato incluye una cláusula que otorga los derechos de autor de todo lo producido en el viaje – incluidas las entrevistas realizadas- a Africa Express a cambio de 1 libra esterlina, en principio algo francamente ridículo.

La productora y músico Nabihah Iqbal también mostró su decepción con el contrato en las redes sociales, Asegura que fue “muy inspirador” tocar con los músicos sudafricanos, pero el viaje le hizo darse cuenta de cómo son realmente las cosas.

“Me puse en contacto con los organizadores de Africa Express para informarles que no puedo firmar ese contrato hasta que haya sido enmendado para que los términos sean más igualitarios”.

“La gente necesita saber qué hay detrás de la fachada de esta “beneficencia”. Como persona de color, sé que el campo de juego no está nivelado. Nunca lo ha estado. Pero a menos que nos arriesguemos a hablar de estas injusticias, las cosas nunca cambiarán”.

Y añadió que le había dicho al grupo que quería que enmendaran todos los contratos de los artistas, no solo el de ella. Decidió compartir el contrato con la gente al creerlo de interés público.

La imagen puede contener: 6 personas, personas sonriendo, personas de pie, lentes de sol y exterior

En respuesta a la decepción de los músicos occidentales, la organización ha emitido una declaración completa en su página oficial de Facebook.

En la misma explica que el proyecto no se lleva a cabo con fines de lucro, y añade:

“Al pagar todos los gastos de viaje, alojamiento y otros costos para los artistas occidentales que se unan a nosotros en viajes, les pedimos que ofrezcan su tiempo de forma voluntaria. Pueden contribuir a nuestros costes si están dispuestos. No les pagamos. Todos nuestros contratos son negociados, discutidos y acordados, no infligidos”.

La declaración también dice que los músicos locales son tratados de manera diferente.

“Les pagamos. Nos aseguramos de que todos los beneficios obtenidos de las grabaciones, después de los costes, vayan a los artistas y a la promoción de la música africana”.

En otras palabras, Africa Express compensa a los músicos occidentales les con la experiencia vivida y la manutención y gastos propios de la misma. A los músicos locales en metálico. Habría que saber cuanto gasta Africa Express por barba para determinar si el trato es equitativo o no.