Este fin de semana se ha sabido que Wayne Cochran, uno de los cantantes blancos de soul más importantes de los años sesenta, “The White Knight of Soul”, falleció el martes 21 de noviembre en Miramar, Florida, a los 78 años.

Será recordado como cantante de voz poderosa y como escritor de clásicos como “Last Kiss” y, sobre todo, “Goin ‘Back to Miami”, que los Blues Brothers recuperaron en su tercer LP “Made In America” (1980). Todo ello unido a su acusada estética personal, más que con tupé, bajo un enorme y frondoso peinado pompadour color platino.

El hijo de Cochran, Christopher, le ha contado al Miami Herald que el artista murió tras una batalla contra el cáncer. Wayne Cochran residía en Florida desde mediados de los ochenta, cuando dejó la música para convertirse en un ministro evangélico en Miami.

Nacido en Georgia, su primer single a primeros de los sesenta fue la canción de tragedia adolescente “Last Kiss”.

Influido por sus amigos y colegas James Brown, Little Richard y Otis Redding – con quién tocó en sus primeras grabaciones- evolucionó hacia el llamado “blue eyed soul” y el R & B al frente de su banda CC Riders, de la que fue miembro el legendario bajista de jazz, Jaco Pastorius, luego en el grupo de Pat Metheny Weather Report.

Dedicado básicamente a la versiones, Cochran no logró muchos éxitos. Sin embargo alguna de sus canciones si lo fueron en otras voces.

“Last Kiss” pasó desapercibida cuando Cochran la grabó en 1961, pero una versión de J. Frank Wilson and the Cavaliers se situó en 1964 en el nº 2 con más de un millón de copias. También la grabó Elvis. En 1998 fueron Pearl Jam quienes la grabaron por navidad, convirtiéndose en su single de más éxito nº 2 en Billboard. 

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En 1965 llegó su etapa soul y un año más tarde vio la luz “Goin ‘Back to Miami”, su otro gran clásico. A partir de ahí y hasta el cuarto de sus LPs en 1972, Wayne se dedicó a hacer versiones de éxitos soul contemporáneo con algunas incursiones en Beatles o Rolling Stones.

Wayne Cochran compitió en espectacularidad capilar con un Esquerita y acabó retirándose de la música para acogerse a la religión como hizo en alguna ocasión Little Richard. Pero Wayne era otra cosa, un soulman blanco,  un blanco respetado en un mundo de negros.