Adele

estuvo demasiado vulgar cuando, tras ganar un Grammy, los periodistas le preguntaron que como se sentía ante el gran evento de dentro de dos semanas. Adele contestó con toda naturalidad:

“Me estoy cagando”

Cagando de miedo, claro. Luego, para suavizar la cosa dijo que se está preparando mucho. Al fin y al acabo, era una gran oportunidad para el todo el resto de su carrera.

Adele no ha salido de Los Angeles desde que ganó el Globo de Oro. El año 2013 todavía puede ser el más grande de su carrera.

Adele informó que ya están preparando canciones para el tercer album. De dinero, ni hablar. Aunque, al parecer, se le calcula que está ganado cincuenta mil euros diarios por las ventas, royalties, editorial y autores de todos sus éxitos. Increíble.

La Academia de la Música se “inventó” un Grammy para Adele, porque no era posible que la mayor vendedora de discos en los Estados Unidos del año 2012, se fuera sin nada. Ya lo había ganado todo el año pasado.

Pero, esta vez, había que darle algo. Así que los Grammys dieron bombo y platillo a una categoría que nunca se le da, que se la de la mejor actuación en vivo. El caso era premiarla.