article-0-13B4D932000005DC-269_634x595Vivian Immerman, un multimillonario surafricano, quedó electrificado cuando el manager de le pidió casi tres millones de euros , si quería que cantara en la boda de su hija Megan , en uno de los salones del hotel Grovesnor de Londres. La actuación sólo duraría 25 minutos.

Naturalmente, todo tiene su precio. El millonario dijo que no. Hace tres años, el mismo personaje logró a Amy Winehouse por cantar en la boda de su primera hija, Bianca. Pero en aquella ocasión Amy no llegó a cobrar ni a las trescientaas mil libras esterlinas.

El millonario creyó que Adele iba a costar otro tanto, quizá un poco más. Pero, en fín. Es habitual que muchos artistas canten en bodas de millonarios. Eso lo estableció Elton John, que siempre cobraba un millón de dólares por boda. No sabemos a cuanto estarán ahora las tarifas.

Por otra parte, harta de los tabloides, Adele se quiere establecer en Los Angeles, donde llevaría una vida más anónima.