Portada del último numero de la revista Vogue

Un día después de haber logrados seis Grammys, aparecía la revista Vogue – ha estado muy atenta- , con las explosivas declaraciones de la caprichosa , en las que decía que se va a retirar  de la música durante cinco años para dedicarse sólo al amor.

Su amor es  Simon Konecki, el  que se le salía la camisa blanca de los pantalones en la gala de los Grammys. Swamy, como le llama ella, tiene 14 años más que ella, está casado todavía, aunque en vías de divorcio y vive con  una hija pequeña.

Ed Sheeran, el cantante de moda, fue quien le presentó a Adele este Lord “fatty” como le llaman algunos. Desde entonces no se han despegado. El amor  es el amor.

Pero la retirada de Adele ni siquiera es factible. Hay demasiados intereses creados para que se lo crea ni ella misma.

Un estudio sobre Adele en The Guardian, revela que la cantante es un prototipo fiel de lo que aparece en los “realitys” de música en la televisión., donde siempre se prefiere a gordos que canten bien. El mismo estudio revela que Adele es lo peor que le puede ocurrir a la música, cuando antes era revolución, vanguardia y riesgo.

Estoy de acuerdo absolutamente con ese estudio.