Mientras vende copias de su nuevo álbum “25” a miles, y bate, o va a batir, casi todos los récords concebibles  se perfila como posible cabeza de cartel del próximo festival de Glastonbury.

Ahora mismo está en conversaciones con los responsables del festival para hacerlo realidad.

La cantante inglesa comentó recientemente que nunca ha actuado en Worthy Farm porque siempre le han dado mucho miedo las multitudes de los festivales.

“Creo que me ha quedado bastante claro en Glastonbury. Las multitudes son demasiado grandes. No sé si podría hacerlo”.

Pero Martin Elbourne, gestor del festival, ha afirmado que están en la etapa final de negociaciones para llevar a Adele al Pyramid Stage. 

“Ha habido un montón de conversaciones sobre Adele. Adele se encuentra en una situación en su carrera en la que francamente ella puede hacer lo que le de maldita la gana. Esperemos a ver que sucede. Todavía tiene que ser confirmado. Ella no está en festivales pero, obviamente, cada promotor en el mundo cruza los dedos por tenerla. Estamos esperando a ver que sucede”.

Adele ahora mismo es la cantante británica de más éxito, la más importante. Un éxito que se basa en saber gustar a todos los públicos (de niños a abuelos) y, en concreto, el triunfo de su nuevo “25”, la consecuencia de no haber subido su música a los servicios de streaming.