Un 14 de febrero de 2015, se encaramaba a lo más alto de las listas USA con su tercer álbum, “25”. La respuesta a la edición del disco fue apabullante y masiva, debutando en el número 1 en más de 25 países y rompiendo récords de ventas de primera semana en varios mercados, incluyendo el Reino Unido y Estados Unidos, donde vendió 3,38 millones de copias en su primera semana de lanzamiento.

Recuperamos lo que escribió Julián Ruiz un día antes de su edición.

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El tercer álbum es el más recomendable musicalmente de todos los que ha hecho. Es un recorrido musical con las canciones de un desfile de estrellas y talentos.

El tercer disco de Adele, que se llama “25”, porque debió terminarlo hace dos años, ya que tiene 27 años, sale mañana, viernes, en todo el mundo. Si me preguntan si recomiendo que se lo compren, les digo que sí. Harán bien. Es un recorrido brillante por la voz extraordinaria de Adele, apoyada con enormes compositores, los que pitan, los que están de moda.

Pero si me preguntan si rompe revolucionariamente con la música actual o si tiene un valor cualitativo superior musicalmente, les diré que no. Siempre he pensado que Adele está excesivamente sobre valorada, si se le compara por ejemplo, con Dusty Springfield. Pero los blancos no teníamos una voz negra desde hacía muchos años como la de Adele. De todas formas, al disco le daría tres y media sobre cinco estrellas. Lo que no está nada mal para un momento de confusión terrible en la música actual . Ella tiene la formula correcta del éxito. Las ventas de “25” pueden llegar a los siete millones de discos a la primera semana. Lo que es como un enorme salvavidas en medio del naufragio general de la música actual.

AGUA SOBRE EL PUENTE

Es curioso que la canción que , en mi opinión, sobresale extremadamente en el disco , esté producida por ese compositor y productor particular que es Gregg Kurstin, el autor también de “Hello”. “Water under the bridge”, que así se llama el tema, tiene ritmo,un fantástico arreglo, suena a nivel de hoy día y es energético.

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Es distinto, muy distinto al empalago de la balada dulce típica de Adele, como en el tema que ha hecho con Bruno Mars, “All I ask” , donde la londinense alcanza su mayor romanticismo. Es lo que se dice una gran canción clásica. Pero jamás tendrá la emoción y la percusión de Esas aguas debajo del puente, título en el recuerdo a lo Simon and Garfunkel.

Luego, los fanáticos de Adele estarán saciados con “When we are young”, que ya apunta como el segundo tema estrella de “25”. Musicalmente , el tema es de Tobías Jesso Jr. , justo cuando Sony ya le había pagado el adelanto de los cien millones dólares y la había obligado a ir a sus oficinas centrales en Los Angeles, donde le alquilaron una mansión en las colinas de Hollywood. Una casa en la que había vivido el maravilloso Philip Glass. De hecho, el tema lo compuso en el mismo piano del maestro. En aquellos días también trabajó con Bruno Mars, el nuevo Michael Jackson durante muchos días, pero no supieron sacar ni un tema “funky-poppy” como quería la compañía. Ni siguieron acertaron con el tema Bond “Spectre”, que fue rechazado. A pesar de que Barbara Brocolli estaba empeñada en repetir como en “Skyfall”.

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OTRA ADELE

El tema del “puente” tiene que ver con la maravillosa producción de Danger Mouse en “River Lea” . Cuando hay ritmo y percusión, definidamente, Adele parece estar en este mundo , choca con esa típica estructura piano-melodía, a lo Barbra Streisand, que ya escribirlo suena como a viejo.

No está nada mal , sino todo lo contrario el tema “Love is in the Dark” que ha hecho Samuel Dixon, ese australiano con enorme talento. No hay batería, pero si grandes palabras, con una magnífica melodía.

Hay dos temas de su “productor” fetiche, el “guapo” Paul Epworth, “con “Send my love”, una letra que Adele había escrito para el primer disco de Amy Winehouse. Hace ya catorce años. Todo valía , porque hacía más de dos años años que había empezado a tratar de grabar su nuevo disco, “25” , pero estaba absolutamente bloqueada como autor, al ser madre y esposa. En ese periodo de “writer´s block”, el bloqueo de la página en blanco. parece que la canción “santa” que le abrió la puerta de la amistad con las musas fue precisamente cuando escribió “Hello” , con el productor de moda Greg Kurstin, básico de de trayectoria demasiado fácil o consumible. Para colmo, con lo supersticiosa que es Adele, la escribió fuera de su casa , que es su templo sagrado para componer.

Por fin, cuatro años después “ de “ 21”, este es su segundo álbum, tras haber rechazado canciones de Damon Albarn de Blur, hasta de Pharrell Williams y de Mozart, si lo hubiera puesto por delante de sus caprichos y de su lento proceso para componer. Pero es Adele , la chica que canta, con el corazón de una persona con alma generosa, que quiere que llores con ella y sus pensamientos.

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