Eso es lo que han tardado en vender las 30.000 entradas para sus dos conciertos del O2 Arena. 420 segundos.

Los tickets costaban entre 90 y 375 libras, nada asequibles precisamente.

Las entradas más baratas se agotaron en 180 segundos. Increíble.

Eso ha provocado la decepción de muchos fans que se van a quedar con las ganas de ver estos conciertos tan especiales de los Rolling Stones. Muchos intentaron adquirirlos a través de Ticketmaster a la venta a partir de las 09:00 horas, pero no pudieron dada la elevadísima demanda.

Muchos fans han hecho patente su enfado a través de Twitter y otras redes sociales.

De todos modos Ronnie Wood, dijo ayer que el grupo podría hacer más conciertos.

“Una vez que nos ponemos en marcha, no podemos parar… No podemos detenernos”, fueron sus palabras.

Quizá esos fans disgustados sin entradas,  todavía tengan una oportunidad…

En la imagen, uno de los tickets de la discordia.