bobby

Dylan pensándoselo

Se cumplen ya 50 años del tercer disco de , “The Times They Are A-Changin´”, que aunque no fue su último disco acústico si fue el último que hizo con letras de crítica y demanda social.

En unos Estados Unidos convulsos, de luto tras el asesinato de John Fitgerald Kennedy, con la protesta por los derechos civiles a flor de piel y vislumbrándose el trágico conflicto que fue la guerra de Vietnam, Dylan publicaba su testamento como “cantante de protesta”. Su siguiente álbum “Another Side Of”, empezando por el título, ya era en realidad el principio de la evolución de su autor hacia otros territorios que le llevarían a la música en equipo, al rock. Dylan siguió en formato acústico pero con canciones de corte más pop y menos folk, y llevando las letras hacia caminos más surrealistas.

Pero antes quedó ese “The Times”, el disco de la sobrecogedora “The Lonesome Death Of Hattie Carroll”, el Dylan más justiciero, y quizá el más humano. Imposible no conmoverse con este relato del racismo de la América profunda. Y era el disco de “With God On Our Side”, que Manfred Mann llevaran luego a las alturas, “Boots Of Spanish Leather” que haría su colega y temporalmente amante Joan Baez, y de “One Too Many Mornings”, más tarde en su pleno apogeo hillbilly tocada por el propio Dylan acompañado de The Band.  Y estaban “Hollis Brown” y “Only a Pawn In Their Game”. En general, un álbum de fuerte carga política, compuesto por un chico de sólo 22 años.

Lejos iban quedando los días de la inocencia, el surf, los cadillac rosa, el pop de los artistas “caras bonitas”, “The Times” era una incitación a la realidad, a la toma de postura, e incluso a la rebelión, tanto que ni el propio Dylan pudo, o quiso, continuarlo. Le habían prohibido “John Birch Society Blues”, entre otras, y Dylan podía convertirse en “sólo un peón de su juego”. Estaba tentando a la suerte, algo muy peligroso en un país como Estados Unidos.

“Come mothers and fathers throughout the land
And don't criticize what you can't understand
Your sons and your daughters are beyond your command
Your old road is rapidly agin'.
Please get out of the new one if you can't lend your hand
For the times they are a-changin'.”

Los tiempos cambiaban, y Dylan sabía que tenía que dirigir su música hacia otras direcciones, expandirla, renovarla. No se trataría de una capitulación total, una rendición de por vida… Más tarde recuperaría puntualmente la canción de temática social (“George Jackson”, “Hurricane”, etc).

dylan street

¿Rumbo a Carnaby St.?

Tan sólo un mes después de la edición de “The Times”, en febrero de 1964, desembarcaba en USA el futuro. Se llamaban The Beatles, la alegría que necesitaba el país tras la conmoción Kennedy. Pronto comprobaría Dylan como, de un modo increíble y nunca visto antes, los de Liverpool  metían sin problema ¡8 canciones entre las 10 primeras de la lista Billboard! Eso le dio mucho que pensar al joven Dylan, que en sus giras por Inglaterra conocería a los Animals, Rolling Stones, Donovan, y por supuesto a los Beatles.

Supongo que ver un tema clásico del folk convertido al rock como “The House Of The Rising Sun”, Nº 1 en Estados Unidos y Reino Unido ese mismo año, hizo que se encendiera una bombilla en su cabeza: era lo mismo que hacía él pero en futuro. La aparición de The Byrds en 1965, con su flamante versión de “Mr. Tambourine Man”, fue la puntilla, la gota que colmó el vaso.

Como dijo el propio Dylan: “hasta se podía bailar”. Cualquier duda quedó despejada: él haría eso. Renovó su guardarropa en Carnaby Street (famosa es su camisa negra con topos blancos), corrió a coger las controvertidas guitarras eléctricas y llegó el desconcierto, Newport, y su divorcio con el purismo folk que lo acusaba de traidor (“Judas”). Dylan lo hizo muy bien, dosificándose en “Bringing It All Back Home” (medio acústico, medio eléctrico) y continuando con un particular crescendo eléctrico en “Highway 61 Revisited” y el monumental “Blonde On Blonde” en medio de una espiral de locura y anfetaminas. Dylan parecía el espíritu de la golosina.

Tan sólo un accidente de moto le hizo poner los pies en el suelo, serenarse y volver al folk, pero esta vez de un modo más plácido, a la Johnny Cash. Y con grupo.

[youtube id=”wlw_qzefEaA” width=”630″ height=”350″]