El 19 de marzo de 1993, hace justo veinticinco años ,  se convirtió en el último nombre en la lista en morir trágicamente.
Era de Chicago, un veterano de grupos como  Revolting Cocks y Nine Inch Nails, se suicidó en su casa de West Side neoyorkino.Tenía 30 años.

Sus amigos y familiares dijeron que se encontraba  atormentado por un problema de drogas del  que no podía salir, y frustrado por la forma en que fue tratado por algunos de sus “amigos musicales”.
Jason Ward, el hermano menor de Jeff, quen tocaba el bajo, organizó un tributo en Thirsty Whale, el club de música  metal donde los dos hicieron su debut musical cuando eran adolescentes. Una parte de los ingresos se destinará a la liquidación de los bienes de Jeff Ward.
Jason y Jeff crecieron en una casa musical. Su padre era  bateria,. Jason se mudó a Phoenix hacía varios años y se convirtió en miembro de Flotsam and Jetsam.


Jeff se quedó en Chicago  y tocó en varios discos  de éxito , incluyendo “The Mind Is a Terrible Thing to Taste” de Ministry, “Beers, Steers + Queers” de Revolting Cocks . Actuó en Lollapalooza '91 con Nine Inch Nails, y se unió finalmente  al grupo de metal lo Coven de Thieves, poco antes de morir.
El cantante de Coven, Dan McGuinness dijo :

Jeff no era el tipo de persona que guardaría rencor a las personas, aunqu hubieras hablado mal de su persona,  se presentaría y tocaría en una sesión si se lo pidieran. Sin pensar nunca en el dinero que le iban a pagar”.

Jeff Ward luchó sin éxito para dejar una adicción a las drogas, lo confirmó su hermano Jason:

“No es como si fuera la primera persona en el rock ‘n' roll que ha ido por el sumidero Creo que es  la parte más difícil, la indulgencia y el intento de no poder tener autocontrol ante la increíble tentación de la droga”.